La campaña sumerge a los jugadores en la guerra de trincheras de Corea, el combate cuerpo a cuerpo en Nueva York, persecuciones trepidantes por París, incursiones nocturnas del SAS en Bombay y asaltos a gran escala para recuperar el territorio ocupado.
El modo multijugador ofrece combates realistas y precisos donde la fluidez del movimiento, la libertad de elección del jugador y un mayor control definen cada enfrentamiento.
En DMZ, los jugadores operan como un recurso extraoficial tras las líneas enemigas, donde cada misión de extracción en territorio en disputa obliga a tomar decisiones difíciles sobre qué objetivos perseguir, qué asegurar y cuándo retirarse.